Parte nº 1: Dego
Creo haber despertado pero mi cuerpo no responde. Logro separar mis pestañas, abro los ojos; pero no puedo concentrarme en ellos, mi cerebro no me permite usarlos, me siento ciego. Mis oidos pitan fuertemente. No entiendo nada, no se donde estoy ni cuando, mis sentidos no funcionan. ¿Estoy vivo? ¿Estoy completo? Tengo que verificarlo.
Intento mover las manos pero no las tengo, trato de concentrarme, romper la parálisis, activar mi sentido del tacto. Comienzo a apreciar mis brazos pero no mis manos, siento algo que aprieta mis muñecas; logro entenderlo, tengo mis manos atadas y se ha cortado la circulacion de sangre hacia ellas.
Los pies, me concentro, logro moverlos un poco, sufro un gran peso en ellos, no están tocando el piso y están atados también.
El pitido se va desvaneciendo y mi oido empieza a recuperarse. Me esfuerzo, ya bastante desesperado en entender el sonido a mi alrededor. Finalmente logro escuchar: perturbantes sonidos de metales raspando entre ellos, gritos y algo parecido al crujido de una cadena rozando contra la pared cerca mio. Son horribles, cada segundo que paso en este infierno me desespero mas.
Necesito ver, antes de que me vuelva loco. Intento controlar mis ojos, cierro y vuelvo a abrirlos, pero no responden.
Tengo que calmarme. Mientras espero que mis ojos funcionen de nuevo -si es que lo van a hacer- empiezo a pensar qué es lo último que hice, que me pudo traer a este sitio. La escalera, si, es lo último que recuerdo.
------------------------------------------------------------------------------------------------
Abro los ojos, estoy mirando hacia el techo; tenues rayos de luz filtrados por la persiana se ven pasar por arriba mío, giro mi cabeza hacia la izquierda y veo como éstas iluminan una desordenada pieza; llena de ropa, papeles y chucherias esparcidas por el suelo. No hay duda, es mi cuarto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario